Es un gran complejo formado por los edificios del balneario, el Gran Hotel, la capilla, fondas y un parque.
Los edificios están distribuidos a ambos lados de la carretera junto al Río Besaya y comunicados entre sí por corredores, por encima de esta, para poder acceder a las dependencias por el interior.
La carretera y el complejo está comunicado a su vez con la estación de ferrocarril al otro lado del río por un puente.
Se trata de un balneario de aguas termales, de donde procede el nombre de las caldas, para baños medicinales ya utilizados en la época romana.
El complejo se construyó en 1826, siendo el más antiguo de Cantabria.
Está planteado como un gran centro de reposo y baños terapéuticos de tal forma que los clientes encuentren todo lo necesario para su estancia y tratamiento en los edificios, comunicados entre sí, sin salir al exterior si así lo desean.
En la imagen de Google Maps vemos el Balneario de las Caldas del Besaya junto al Río Besaya.
Al otro lado del río hay una gran cantera que altera el paisaje del desfiladero en un entorno que merece mejor trato.
Esta es la entrada al complejo en uso.
Vemos un corredor por encima de la carretera que comunica el Gran Hotel con el Balneario.
Al fondo vemos otro más.
Avanzamos unos metros por la calle y miramos atrás.
Vemos a la derecha el balneario.
A la izquierda el Gran Hotel.
Aquí a la derecha, se encuentra el puente que comunica con la estación de ferrocarrial al otro lado del río Besaya.
Desde el puente vemos parte de las instalaciones del balneario y en lo alto el Santuario de Nuestra señora de Las Caldas.
El río Besaya en el desfiladero de la Hoz de Las Caldas, donde está emplazado el balneario.
Volvemos a la carretera y caminamos por ella hacia el parque.
Vemos delante otro corredor que comunica edificios del complejo.
El complejo del balneario cuenta con un gran parque arbolado para paseo de los visitantes.






